20/01/12

Kubrick x 3, Parte III: 2001: A Space Odissey (2001: Una odisea del espacio)






2001: Una odisea del espacio
“La película de ciencia-ficción por excelencia de la historia del cine narra los diversos periodos de la historia de la humanidad no sólo del pasado, sino también del futuro. Hace millones de años, antes de la aparición del "homo sapiens", unos primates descubren un monolito que los conduce a un estadio de inteligencia superior. Millones de años después, otro monolito, enterrado en una luna, despierta el interés de los científicos. Por último, durante una misión de la NASA, HAL 9000, una máquina dotada de inteligencia artificial, se encarga de controlar todos los sistemas de una nave espacial tripulada.”
(www.filmaffinity.com)

FICHA

TÍTULO ORIGINAL:    2001: A Space Odyssey
AÑO:                                1968
DURACIÓN:                   139 min.
PAÍS:                                USA
DIRECTOR:                    Stanley Kubrick
GUIÓN:                            Stanley Kubrick (Novela corta: Arthur C. Clarke)
MÚSICA:                         Richard Strauss, Johann Strauss
FOTOGRAFÍA:              Geoffrey Unsworth
GENERO:                        Ciencia ficción

REPARTO
Keir Dullea, Gary Lockwood, William Sylvester, Daniel Richter, Douglas Rain (HAL 9000 voice), Laonard Rossiter, Margaret Tyzack, Robert Beatty, Sean Sullivan, Frank Miller, Penny Brahms, Alan Gilfford, Vivian Kubrick

PREMIOS EN 1968
Oscar: Mejores efectos visuales. 4 nominaciones: director, guión y dirección artística

Calificación IMDb: 8.4
Calificación Rotten Tomatoes: 8.9
Calificación Filmaffinity: 7.7

CRITICA

Si “La naranja mecánica” es uno de los films más personales de Kubrick, “2001: una odisea del espacio” la supera largamente en este aspecto y, al tratarse de un film de ciencia ficción, termina convirtiéndose en algo distinto e innovador para la época, incluso hoy en día en difícil encontrar obras de este tipo. Por otro lado, se trata además de un film “multigénero” por así decirlo, donde hay una mezcla de ciencia ficción, drama, suspenso, intriga, misterio y algo de thriller psicológico.

La “poeticidad” de la película se combina con los excelentes efectos especiales (que le valió un Oscar en 1968) para ofrecer en varias ocasiones largos lapsos de contemplación de la composición del cuadro y la música, ambas las mayores obsesiones de este director. En 2011 se estrenaron las polémicas “El árbol de la vida” de T. Malick y “Melancolía” de Lars von Trier, en las cuales se podría trazar un cierto paralelismo con este film de Kubrick, por la idea de exaltar esta “artisticidad” que muchas veces el cine olvida al estar inmerso en la vorágine del mundo comercial.

La puesta en escena se organiza en cuatro capítulos: “El atardecer del hombre”, “Misión a Júpiter (18 meses más tarde)”, “Intermission” y “Júpiter y más allá del infinito”. Cada uno de ellos tiene ciertos temas y modos particulares, y ciertos nexos que los unen y hacen de ellos una trama que va cobrando sentido a medida que el film avanza.

En el primero, Kubrick nos lleva a la prehistoria, los personajes son monos que descubren el poder de las armas -un hueso- y su condición de carnívoros, en lo que podría verse como una crítica a la violencia de la sociedad y la naturaleza humana que viene desde nuestros más antiguos antepasados. Luego aparece el misterio y el hilo conductor de la historia: un monolito enterrado descubierto por los monos. Esta curiosa pieza es enfocada desde abajo y se alinea con el Sol… un hueso arrojado hacia arriba cae en cámara lenta y luego se suplanta en pantalla por un satélite flotando por gravedad cero: vamos al futuro.

En esta segunda parte del primer capítulo las imágenes futuristas y los efectos especiales se adueñarán de las escenas, a la vez que vemos a los primeros personajes humanos. Más allá de tocar de pasada la lejanía de la familia, el manejo de la información en los descubrimientos científicos, las potencias mundiales en astronomía, ciencia y tecnología (Rusia y USA) y una cómica inscripción “inodoro de gravedad cero: lea las instrucciones de uso”, todo parece ser una excusa para mostrar la escenografía, el estilo futurista, clásicos de la música de salón y, sobre todo, reforzar el misterio del inicio. Otra vez, sobre el final aparece este mismo monolito enterrado y la cámara vuelve a enfocarlo desde abajo antes de pasar, prácticamente de la misma forma, al segundo capítulo.

En el segundo capítulo (18 meses más tarde que el final del primer capítulo) tenemos algunas remisiones a la BBC, al ajedrez y al arte, aunque lo central pasa a ser la oposición hombre/máquina en tanto perfección, emociones, dominio, etc. Temática que un tiempo después por ejemplo explotarán films como “Yo Robot” o la saga “Terminator”. Tres personajes: Frank y Dave (humanos) y Hal (un ordenador). A raíz de un error de Hal, la duda y el suspenso coparán por momentos las sensaciones de la película y desembocará en la tercera parte: una misión intermedia. En esta “Intermission” no prevista explota el thriller psicológico entre Hal y Dave. Sobre el final, una transmisión habla sobre la primera inteligencia artificial encontrada fuera de la Tierra… nuevamente el mismo nexo que une la trama.
Finalmente “Júpiter y más allá del infinito” es la parte más surrealista del film y el más confuso. Luego de un extenso viaje de Dave a través de una galaxia de colores, llega a Júpiter y termina, mágicamente, en un cuarto (tal como una habitación de un ser humano en La Tierra) donde se ve a sí mismo más viejo. Esta secuencia se repite hasta verse postrado y señalando a este curioso monolito. Finalmente se convierte en un bebé encapsulado y es enviado aparentemente a La Tierra. Esta parte, al igual que todo el film parece ser en definitiva una gran pregunta o serie de preguntas: ¿de dónde venimos?¿hacia dónde vamos con nuestros avances?¿hay más vida en el universo?¿hay reencarnación?

“2001: una odisea del espacio” se caracteriza por ser un film relativamente largo, con pocos diálogos, muy musicalizado, con lapsos de tiempo para la contemplación de la obra, con variabilidad de géneros dentro del film y por llevar un hilo conductor cuidadosamente planificado y basado en el misterio. Es un film de ciencia ficción, pero reflexivo y personal, que se toma sus tiempos. Estos “vicios” de Kubrick se completan con una estética particular: futurista, con movilidades de cámara híper trabajadas y que exaltan el efecto de gravedad cero, alterna imágenes fijas y lapsos con pantalla en negro, profundidad de campo, fuerte presencia del color rojo, composición del cuadro detallista y con mucho contraste, las clásica aperturas de plano a lo Kubrick (lentamente desde cerrado a abierto), la cámara como un personaje más (aquí se exalta la cámara subjetiva a través del personaje Hal) y una última parte dónde la movilidad en primera persona dentro de un show de imágenes con colores en  negativos o invertidos ha permanecido como una de las secuencias más hipnotizantes de la historia del cine.

Calificación: Muy Buena (8,5)



CONCLUSIÓN

En este repaso por tres films de Kubrick podríamos decir que cada uno de ellos es muy particular y distinto aunque, si tuviéramos que agruparlos, “El resplandor” estaría de un lado (más del lado comercial si se quiere) y “La naranja mecánica” y “2001: una odisea del espacio” apuntando a otra cosa.

De todas maneras, a pesar de lo particular de cada uno de sus films (que sería una característica en común de hecho), sí presentan factores reincidentes:

  • composición del cuadro y música en lapsos suspendidos: contemplación - concepción de arte en cine;
  • mostración de la cámara como un personaje más;
  • ampliación lenta de planos;
  • profundidad de campo;
  • angulaciones exasperadas;
  • ambientes futuristas;
  • desnudos y elementos recurrentes (sangre, máquina de escribir, por ejemplo);
  • temáticas recurrentes (violencia, soledad y reflexión, por ejemplo)
  • innovación constante en su estética;
  • constantes remisiones al arte: música, cuadros, dibujos, esculturas, fotografía, cine, etc.

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