06/01/12

Querida, voy a comprar cigarrillos y vuelvo - 2011 Argentina

Género: comedia / drama


“Un agente inmobiliario tiene la posibilidad, a través de un pacto con una persona con poderes sobrenaturales, de viajar a su propio pasado y vivir nuevamente su juventud.”
(www.filmaffinity.com)

Calificación ImdB: 7
Calificación Filmaffinity: 6.4

“Cine de autor”, raro, particular, tal vez algo pretensioso, pero definitivamente una propuesta distinta. Basado en un cuento del escritor Alberto Laiseca, famoso por su obra "Los sorias", considerada la obra más larga de la literatura argentina, y el cual se hizo un poco más conocido para el público general cuando condujo un ciclo de cuentos de terror en episodios de diez minutos en el canal I-SAT. En este caso, símil a lo hecho en tv, Laiseca nos relata su cuento -literalmente- a la vez que, alternadamente, se muestra la ficción propiamente dicha, protagonizada por Emilio Disi. Esto que parece confuso, en realidad termina siendo muy entretenido y agradable, un poco cómico y un poco triste, una historia tan sobrenatural como cotidiana… un cuento con moraleja.

La introducción y los títulos dan cuenta de movida que se trata de algo diferente. Empieza con un relato sobre una historia sobrenatural e insólita, narrada en tono burlesco, de la cual surge uno de los personajes principales: un ser inmortal, especie de demonio o diablo,  encarnado en un extranjero que visita Argentina, hablando en español como hablan en general los extranjeros yankees o europeos (cortado e imperfecto en tiempos verbales y artículos) pero con frases, palabras y actitudes bien argentinas. Luego, en medio de un discurso sobre la imaginación y el cine, y la imposibilidad de diferenciar ficción de realidad, Laiseca dialoga con el espectador y además con el mismo personaje. A esta utilización de la voz over pero diegética (raras veces visto en cine) se le suma miradas a cámara de personaje y narrador y, además, una particular utilización del sonido en los títulos, simulando ovaciones y aplausos cuando aparecen los nombres de actores, director, guionista, etc.

El cuento propiamente dicho empieza con Ernesto, de 65 años, en una parrilla de Olavarría, un “pueblo chato” (mientras la música de estilo “lejano oeste” refleja esta típica representación de ciertos pueblos del interior). Allí el diablo le propone un desafío: 5 minutos de tiempo real por 10 años de viaje al pasado, pero con los conocimientos y la experiencia de sus 65 años, y a cambio de 1 millón de dólares. De aquí el título de la película: para obtener esos 5 minutos Ernesto debe decirle a su esposa “querida, voy a comprar cigarrillos y vuelvo”. Luego, el relato se divide en tres viajes en el tiempo: al 2001, a la década del setenta y a su infancia.

¿Cómo aprovecharías la sabiduría y la experiencia si pudieras llevártelas al pasado? ¿Se podría? Esta parece ser la idea general, una especie de juego del diablo o broma del destino en donde no importa cuántas veces lo juegues, todo ya está dicho. El paso del tiempo y la mediocridad son los dos ejes centrales del cuento y de las opiniones, explicaciones y acotaciones que hace Laiseca durante el film. Un repaso por tres etapas distintas de la vida: la infancia, la juventud y la adultez, pros y contras. Presente, sexo, estupidez, locura, vanidad, plagio, miedo y ciertas concepciones sociales (como el de ir a “la capital”) bien nuestras son algunos de los tips que recorre el film. Al fin de cuentas, “Ernestito es sólo Ernestito” por más que sepa el futuro y porque “una gran ciudad es una gran ciudad para gente grande, y es una ciudad de mierda para gente de mierda”

Lo mejor: en cada viaje hay una mezcla de cita, sátira y rememoración de ciertos hechos y personajes actuales e históricos, nacionales e internacionales: crisis del 2001, ataque a las torres gemelas, invención del reality y del celular, “Imagin” de The Beattles, dictadura militar, mundial 78, Oscar ganado por Campanella… hasta nuestra actual presidenta es nombrada.

Relativo a las “formas” de la película, alterna historia con “el contar la historia”: intercala la ficción en sí misma con secuencias de Laiseca relatándola y opinando sobre ella y su temática. Travellings de diferente tipo: cámara en mano, auto, subjetiva. Miradas a cámara, utilización recurrente de los reflejos, variabilidad de planos, alturas, inclinaciones y angulaciones de cámara. Alterna voz in (voces de los personajes hablando) con voz over diegética interior (pensamientos en tiempo presente, de Ernesto y del diablo que le habla). Como puede verse, la idea de mostrar el aparato cinematográfico es obvia, y en este caso se junta con la idea del narrador de cuentos, con su inmensa biblioteca y su vasta experiencia. Léxico sin censura, algún que otro desnudo y dos planos cerca del final que dan cuenta del miedo como punto crucial de la mediocridad del ser humano: tortuga metiéndose en el caparazón + Ernesto con la cabeza dentro del suéter… muy bueno.

Clasificación: Muy Buena (7,5)

Dirección

Mariano Cohn & Gastón Duprat
2009 El hombre de al lado
2008 El artista
2006 Yo Presidente

Guión

Mariano Cohn
Andrés Duprat
Gastón Duprat

Cuento

Alberto Laiseca

Fotografía

Mariano Cohn, Gastón Duprat

Música

Maxi Trusso

Reparto

Eusebio Poncela, Emilio Disi, Darío Lopilato, Emma Rivero, Daniel Aráoz, Sergio Pángaro, Alberto Laiseca



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